Colegio José de Escandón · La Salle
Historia
Una historia construida con fe, perseverancia y valentía; nacida del deseo de ofrecer a Ciudad Victoria una educación humana, cristiana y de calidad.
Antesala lasallista
Una fundación de valientes
“Fundación de Valientes” es el subtítulo que mejor describe la obra lasallista de Ciudad Victoria. Su historia comenzó mucho antes de que el colegio abriera sus puertas y estuvo marcada por la perseverancia de personas que no renunciaron a su propósito.
Desde 1920, obispos, familias y asociaciones civiles imaginaron la posibilidad de contar con un colegio católico para varones. Durante décadas, las respuestas negativas no apagaron la esperanza ni el deseo de construir una alternativa educativa para la ciudad.
Más adelante, algunos de los fundadores de 1961 llegaron a México después de haber sido expulsados de Cuba, donde habían dedicado parte de su vida a la educación de la juventud. A pesar de las dificultades, aportaron experiencia, fortaleza y esperanza para consolidar la obra.
Peticiones y avances
El camino hacia la fundación
La creación del colegio fue resultado de más de cuatro décadas de solicitudes, organización comunitaria y decisiones valientes.
La primera petición
Mons. Guadalupe Ortiz, entonces obispo y antiguo capellán de los lasallistas en Monterrey, solicitó la creación de una escuela católica en Tamaulipas. La respuesta fue negativa debido a la falta absoluta de personal.
Una nueva solicitud
Mons. Serafín M. Armora, obispo de Tamaulipas, envió otra petición al director del Colegio San Borja para establecer una escuela católica en Tampico. Aunque no se conserva una respuesta concreta, el proyecto no pudo realizarse.
La necesidad seguía vigente
Veinticinco años después, Mons. Serafín M. Armora volvió a insistir. Más tarde, Mons. Ernesto Corripio Ahumada dejaría constancia de la urgencia de establecer un colegio católico para varones en Ciudad Victoria.
La comunidad decide actuar
La Liga de Madres de Familia y la Asociación Proeducación Privada de Ciudad Victoria A.C. mantuvieron constantes gestiones y viajes. Ante la ausencia de una respuesta positiva, decidieron dar el primer paso y abrir una escuela con la asesoría del Colegio Cristóbal Colón.
Nace el Colegio José de Escandón
La institución abrió sus puertas bajo la dirección de la señorita Herlinda Hernández y recibió el nombre del fundador y “padre” de la ciudad. El primer ciclo escolar concluyó con 120 alumnos.
Una nueva etapa de dirección
Tras otra gestión de las madres de familia y con el respaldo de Mons. Ernesto Corripio Ahumada, el profesor Agustín Fabián fue enviado para asumir la dirección del plantel.
La oferta educativa crece
El colegio amplió sus servicios e incorporó la educación secundaria, fortaleciendo su presencia y compromiso con las familias de Ciudad Victoria.
Una crisis que puso a prueba la obra
El colegio atravesó dificultades que lo acercaron al cierre. El caso fue estudiado por el Consejo de Distrito, mientras una comisión de damas realizó nuevas gestiones ante los superiores lasallistas.
La llegada del H. David Carranza
El H. David Carranza, recién llegado de Cuba y exdirector de uno de los colegios incautados en La Habana, aceptó visitar Ciudad Victoria. Después de conocer la situación, regresó para organizar inscripciones y acondicionar los espacios del colegio.
La aprobación definitiva
Después de examinar la solicitud de fundación, Roma otorgó su aprobación formal. Con ello comenzó una nueva etapa para la presencia lasallista en Ciudad Victoria.
Nace el colegio
Una obra sostenida por la comunidad
Al regresar a Ciudad Victoria, la delegación promotora decidió fundar un colegio que llevara el nombre de José de Escandón. La señorita Herlinda Hernández fue elegida directora y, el 3 de septiembre de 1956, la institución comenzó formalmente sus actividades.
La continuidad del proyecto fue posible gracias a la perseverancia de las familias, al respaldo de la Iglesia local y a la disposición de educadores que asumieron la responsabilidad de fortalecer una obra todavía joven.
Durante la crisis de 1960–1961, la comunidad volvió a demostrar su compromiso. Las gestiones de las damas, la visita de los hermanos lasallistas y la posterior aprobación de Roma permitieron consolidar definitivamente la presencia de La Salle en Ciudad Victoria.
Desde entonces, la historia del Colegio José de Escandón La Salle ha sido también la historia de miles de alumnos, familias, docentes, colaboradores y hermanos que han dado vida a su misión educativa.
70 años construyendo futuro
El legado de quienes hicieron posible esta obra continúa en cada generación que aprende, sirve y se compromete con la transformación de su entorno.
